lunes, 4 de abril de 2016

5. QUÉ LES DIGO: CÓMO SE LO DIGO (3/4)

5.3. LA GUERRA DE LAS CHUCHES (LA PRIMERA BÚSQUEDA DE PLACER)

La mayoría de los niños toman golosinas y chuches y no les pasa nada malo por ello.

Sin embargo, el niño tiene que saber que si se abusa de ellas pueden causar daño en su cuerpo:
- Contienen mucho azúcar.
- Si se toma con excesiva frecuencia puede engordar.
- Si se abusa de las chucherías, los bollos rellenos de crema y otras "delicias" azucaradas pierde el apetito.
- Es posible que perjudiquen su estómago y sus dientes.

No son objetos prohibidos, pero sí  "de uso restringido".

El "domicilio natural" de las chuches no debemos situarlo en el cuarto del niño, ni por toda la casa, ya que resultará una tentación demasiado fuerte para él. Ha de guardarse (no esconderse) en un lugar fijo, al que el niño pueda tener acceso siempre que cuente con nuestro permiso. Es bueno que el pequeño sienta que confiamos en él sabiendo que debe contar con nuestra aprobación o permiso para coger una o dos de vez en cuando.

Hay muchos niños que se llevan todo tipo de golosinas y chucherías al colegio. Los padres debemos explicarle que la salud no depende de él exclusivamente, que su salud nos concierne también a nosotros, porque nuestra obligación es velar por su cuidado. Igualmente debemos hacerle entender que en cada familia hay unas reglas concretas y éstas no tienen por qué se las mismas en todos los hogares.

SUGERENCIA:

Si el niño tiene restringido su consumo, el resto de la familia deben seguir la misma pauta. El niño aprende más por lo que ve que por lo que se le dice.


Fuente: FAD.



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